Sara murió a los ciento veintisiete años.
Abraham murió a los ciento setenta y cinco. Isaac creció y se casó con Rebeca.
Rebeca, como Sara, era estéril. Pero Isaac rezó mucho y a Rebeca se le quitó lo
estéril, así de fácil. Y quedó embarazada de mellizos.
Y
luchaban los hijos dentro de ella, por lo cual decía:
—Pero la puta madre… ¿Para esta mierda tanto
quería yo quedar embarazada? (1)
Y fue
a consultar a Jehová.
Y le
respondió Jehová:
—Dos
naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán separados desde tus entrañas. Y un
pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
Al tiempo, Rebeca parió. Primero a un niño rojo y peludo a quien llamaron
Esaú, que significa velludo. (2)
Después al otro, que con la manito sujetaba el piecito del primero, por lo cual le llamaron Jacob, que
significa suplantador.
Y
crecieron los muchachos, y Esaú se hizo hombre diestro en la caza, hombre de
campo. Mas Jacob era hombre sencillo, que permanecía en las tiendas.
Y amaba
Isaac a Esaú, porque comía de su caza, del mismo
modo que Jehová prefería las ofrendas de Abel y no las de Caín. Hecho uno
a imagen y semejanza del otro, ambos tenían debilidad por el asado. Pero Rebeca amaba a Jacob.
Un día Jacob estaba cocinando un guiso, cuando Esaú llegó del campo rendido de
cansancio. Y dijo Esaú a Jacob:
—Estoy hecho mierda. Servime un poco de eso,
boludo.
Mas
Jacob respondió:
—O.K. Te sirvo a cambio de tu primogenitura.
—Me estoy cagando de hambre. ¿De qué carajo
me sirve la primogenitura, me querés decir?
Y así fue cómo Esaú cambió su primogenitura
por un plato de guiso. (3)
(1) Génesis 25:22
(2) Génesis 25:25
(3) Génesis 25:30-34
(3) Génesis 25:30-34
Hoy con este frío (este, eh! aquel no ) cambio mi primogenitura por un guiso!!!
ResponderEliminarque lo pario yo no sabia que estaba el canal gurmet en la biblia,me muero por saber que llevaba el sogui ,me alcanzara con quince pesos?
ResponderEliminarYa nada me sorprende! Pero el valor de las cosas es relativo, en ese momento a Esaú preferia comer antes que ser primogenito, OBVEEEEEO! yo tambien (pero soy la del medio, la conflictuada)
ResponderEliminarRami
Ud me advierte que en vez de gastarme fortunas en tratamientos para procrear con solo rezar hubiera alcanzado....que lo parió.
ResponderEliminarAhora este Jacob comenzó rápído a convertirse en un rápido de palabra ( un abogado bíblico) con un guiso cualunque le manoteó los privilegios....la herencia.....
Había un Malbec en juego?
Abrazo!
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ResponderEliminarSeguro el guiso valía eso y mucho más, más si estaba cagado de frío.
ResponderEliminarAcá hay que documentarse mas... guiso debe ser la representación esotérica de alguna otra cosa. Por aquellos años primogenitura = herencia = ganado = tierras = servidumbre = poder. Es mucho para cambiarlo por un guiso, demasiado.
ResponderEliminarNunca tuve fuerzas para leer el original, pero de esta versión se desprende que la primogenitura solo le brindaba al primer hermano la preferencia de su padre. Sin desmerecerla en función de la de la madre, en este caso el muchacho ganó un guiso en un momento clave y, tal vez, la aprobación de la madre ¿quién sabe? O tal vez, fue apenas un argumento, una falsa promesa para robarle una comida a su hermanito.
ResponderEliminarBueno, sea como sea, qué ricos son los guisos...
Abrazo!
¿Dice de qué era el guiso? En mi traducción de la biblia insinúa lentejas...
ResponderEliminarLunática: ¡No serás dueña de las tierras de Canaán, entonces!
ResponderEliminarJosé Gabriel: Me vuelvo a remitir a la fuente, a las Sagradas Escrituras: el guiso era de lentejas. Y era rojo (no sé por qué). Y Esaú lo comió acompañado con pan.
No, quince pesos no te alcanza. Y vos sos hijo del medio: no tenés primogenitura para vender.
Así que, para vos: sanguchitos de mortadela y a dormir temprano.
Ramita: Marche un guiso para la conflictuada del medio.
Dany: Ah, así es... La próxima vez, comience rezando.
Y si eso no funciona, pruebe con un guiso.
Abrazo y gracias por pasar.
pelangi sepi: Oh... Thank you!
Hugo: ¿Un guiso por las tierras de Canaán? ¿Usted dice?
Dígaselo a los actuales israelitas y palestinos.
¡Marche un buen guiso para la franja de Gaza!
Señor Potoca: Bah, en ese momento Esaú estaba cagado de hambre y la primogenitura se le antojaba algo demasiado abstracto al lado del olor a morfi que emanaba de la cacerola de Jacob.
Alejandro Cossavella: ¡Un abrazo y un guiso para ti!
Mateo: Lentejas, sí. Te digo lo mismo que a José Gabriel. La Biblia dice lentejas y dice que el guiso era rojo. Y que Esaú lo comió acompañado con pan.